La maternidad prematura en 1999

Hace ya más de 19 años que tuve que enfrentarme a una situación para la que ninguna familia está preparada: un parto prematuro, sobre todo, si los hijos nacen con gran inmadurez. Yo tuve mellizos de 26 semanas, que nacieron con 560 y 890 g. Para mí el parto prematuro fue como empezar a vivir de golpe en otra dimensión de la realidad. Pertenezco a esa generación de madres de «sacaleches» y «pasillo», a las que no nos animaban, cuando no nos disuadían, para que intentáramos la lactancia materna y que nunca dispusimos siquiera de un banco o una silla…

Read More